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Alma de Zinc

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Uno se construye a fuerza de historias. Historias que se viven desde el nacimiento, que dejan marcas y que determinan caminos, destinos, viajes y retornos. Pero no son sólo éstas las historias que forjan a un ser humano, también están las otras, las que no se eligen. Las historias de tu país, de tu barrio, de tu familia, de la gente que te rodea, que te quiere, que te cuida y que sabés que están y estarán siempre con vos. Nací en una familia tanguera. Recuerdo que la primera vez que escuché un rock fue Creedence Clearwater Revival a los 12 años. Si mi memoria emotiva no me falla fue “Have you ever seen the rain”. En mi cabeza el contraste musical no favorecía a John Fogerty. Tenía los arreglos para el Quinteto Real de Horacio Salgán grabados a fuego gracias a los designios de mi viejo. Los adultos no caemos en la cuenta de que cuando escuchamos música junto a los niños los estamos educando musicalmente, marcándolos de por vida. Yo jugaba y correteaba por ahí, no me ponía a escuchar...

Lágrimas pentagramadas

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Te veo y sigo sin poder creerlo Parte de la música lleva tu impronta, tu suero, tu sangre, tu rabia, tu celo, tu belleza. Siempre estuviste entre los míos, nunca fuiste único, pero siempre estuviste ahí. Supiste aparecer entre penumbras mostrando parte de tu alma y socabando el horizonte. Recuerdo tu aparición más importante, allá en mi vida. Corría el año 2006 y había que tomar una decisión. Buscaba dedicarme a aquello que tanto amaba y las primeras frases de Bajan me dieron justo lo que andaba necesitando. Hoy mi postura es diferente, estoy en el camino de crear, sentir y ejecutar un instrumento, dedicándome a la música, buscando por ahí una respuesta. Estaba al aire cuando me tocó dar esta noticia que jamás hubiese querido dar y entre líneas, me hiciste ver que ya no estoy para estos trotes. No pude pensar en notas, ideas, cosas para hacer; tuve ganas de llorar y mis ojos cumplieron su voluntad. Un homenaje de varios minutos y al baño a mojarse la cara para seguir atrozmente...

Domingo Notas: 142

Era un domingo más, como dice el tango. Sin embargo, ningún domingo que comience un viernes puede ser, tan solo, uno más. Y este empezó dos días antes en mi calendario. Uno de esos inicios extraños que tienen los grandes momentos. Corren tiempos, lamentablemente, donde la buena predisposición y los corazones abiertos no abundan. Los desconocidos no buscan conocerse y la interrelación, nos dicen, debe ser obligadamente sospechosa. A esto, se agrega la irrealidad y el anonimato de las redes sociales que nos permiten jugar cualquier carta y ser quién uno quiera con el solo hecho de escabullirse entre “nicknames” y fotos falsas. Mi pasión no viene de ahora pero fue hace poquito tiempo que decidí hacerme cargo y así empezó esta maravilla de domingo. El bandoneón me había estado esperando de chiquito pero yo me le animé a los 29 años; hay cosas para las que uno no madura nunca, por suerte. Estaba esperándome ahí. Mis dedos recorren sus teclitas y buscan acostumbrarse a lo que siempre s...

La vida suele ser un tango

La vida es un tango, dijo alguien que para mí, aquella vez, exageraba. Y aquí, donde me vez, estoy, tratando de entender las sinrazones de un saber, cuanto menos inexplicable. Es que ahí está ella, ahí estoy yo; terminando de vivir esta historieta. No es casual que seas vos, Buenos Aires, que álgida y risueña te animes a mostrarme este mundo altanero, compadrito, burlón y singular. No es casual que entre giños, cortes, quebradas, piberíos te dejes sonreir por los míos indiferente; coqueta, irreverente sos, ante cualquiera, causal de todo aquello incluso algún que otro frente. Y si, la vida tiene que ser, nomás un tango para aquellos, que torpes, elegimos vivir bajo tu ala. Sin más refugio que las balas, que obligan a rimar disonante, estoy yo y tantos otros delirantes eligiendo tiempos por palabras. Soy feliz y así me encuentra en mi cumple 29. Rimo, pienso y disfruto, todo aquello que se puede en una noche substanciosa, etílica y apuballente, llena...

Y salió el sol mientras escribía (Amar, esa extraña sensación)

Esta claro que escribir a esta altura de una noche larga que intenta resumirse ahora, a las 6 de la mañana, es casi el más artero acto suicida del que soy capaz; o, tal vez, lo que es mejor, del que tengo la valentía para hacerme cargo... Sin embargo, o gracias a lo vivido, queda flotando, entre alcoholes, hielos, y tempranas dormilonas, una pregunta: ¿Qué es querer? Tal vez sea ello, o aquello, quizá signifique, merced a la noche vivida, por culpa de ellos, tipear como un deforme carente de de tres de sus diez dedos. Tal vez signifique ser de otra manera; tal vez un poco de ambas. Querer es no entender porque, querer es buscarlo y aún, en ese intento futil, continuar en la eterna búsqueda de lo inencontrable. En mi opinión, querer, qué digo querer!... Amar a alguien, es lo más cerca que voy a estar de la sensación de tener a un pariente desaparecido. Es sentir sin conocer, sentir sin entender, sentir sin ser siquiera más que esa ilusión que uno proyecta soberviamente y sin reparos...

Una vida te cambia la vida

El 28 de octubre del año 2007 festejaba mi cumpleaños. Estaba todo preparado en la casa de un amigo. Hamburguesas, fernet y sobre todo, la gente. Desde hace un par de años, para celebrar mi natalicio decido invitar a un grupo reducido de personas; la idea es que sólo estén aquellos que realmente quiero, aquellos con los que quiero compartir ese momento. Ni uno menos, ni uno más. Ese 2007 fue distinto. Hubo uno más, uno que no pidió permiso; uno que supo entrar sin dejarse ver. Nadie se dio cuenta y el cumpleaños transcurría como si nada. Música, discusiones en voz alta sobre la mejor manera de cambiar el mundo, algún comentario del último partido para aburrirme y llevarme la contra, otra vez la política, un poco de religión, más música y volvemos a empezar. Caras más largas o más ávidas corrían por la flamante mesa de pino recién comprada. En el living, los niños. Tres bellezas de menos de 8 años que interactuaban como si se conocieran de toda la vida. Gritos, peleas absolutamente ...

Sueño

Sueño con un lugar donde la amistad dure para toda la vida. Sueño con un lugar donde las parejas no se desenamoran. Sueño con un lugar donde los jefes pagan la plusvalía y un poco más. Sueño con un lugar donde los trabajadores no tienen que luchar dejando sangre, sudor y lágrimas por una posición mejor. Sueño con un lugar donde todos los animales, nosotros y los otros, podemos vivir en armonía. Sueño con un lugar donde matar no tiene lugar ni en las películas, donde morir no es un melodrama, donde vivir no es una comedia absurda. Sueño con un lugar donde en un bar se abre en cada mesa una biblioteca para viajar a ningún lugar. Sueño con un lugar donde los violadores mueren desolados por la frustración de no poder lograr ni una sola erección. Sueño con un lugar donde las mujeres y los hombres somos iguales y los chistes machistas no aparecen ni en broma. Sueño con un lugar donde el cuerpo es respetado como ese gigante santuario en el que habita nuestra alma. Sueño con un lugar donde los...