Jaquecas varias

Ayer cerca de las 7 de la tarde me empezó a doler la cabeza. No se si fue el parcial que tuve que rendir en la UBA o tal vez la presión y la humedad del clima porteño o quizá haya sido la situación política actual.

Lo menos que uno puede sufrir en este momento es dolor de cabeza. Me debe estar agarrando una meningitis crónica debido a la impericia política de nuestros representantes para solucionar un conflicto. No estoy ni a favor ni en contra ni de uno ni del otro. Creo que entre el poder político y un sector económico no se le puede pedir cintura política a este último y si se le debe exigir habilidad en ese rubro a aquellos responsables de dirigir el país.

Por favor, ya no hay aspirina que me salve o que traigan a Bayer y que invente algo que solucione todos los dolores que genera ser argentino en esta época o que por una vez salgan de su orgullo todos aquellos que con trajes y gemelos en las muñecas se creen dueños del mundo.

No puedo más, me duele muuuucho, pero muuuuuucho la cabeza.

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